Grupo de Misiones Almudévar

Tuve hambre y me distéis de comer

Inmigración en España.

España cerró 2006 con un crecimiento cercano al 4%. El proceso de inmigración registrado en los últimos años ha supuesto un aumento de la mano de obra y ha permitido reducir el desajuste entre vacantes y oferta de trabajo. El porcentaje de trabajadores extranjeros ha pasado de representar el 1,2% en 1996 al 12,1% en 2005 y, a efectos prácticos, esto se ha traducido en un incremento del 50% del PIB en este periodo. Sin embargo, habrá que estar muy pendientes del futuro, cuando las cotizaciones a la seguridad social de los inmigrantes se conviertan en gasto en pensiones y la mayor tasa de natalidad registrada entre los extranjeros se reduzca y asemeje a la española, lo que devolverá el problema de envejecimiento de la población.

Azucena García
Febrero, 2007

España se ha convertido en poco de tiempo, casi de una manera brusca, en uno de los principales países receptores de población inmigrante. En la actualidad, cuenta con algo más de cuatro millones de extranjeros distribuidos principalmente entre Madrid, Cataluña y Andalucía. No es casualidad que éstas sean las comunidades autónomas más dinámicas en el sector servicios y de la construcción, los dos en los que resulta más fácil a los inmigrantes encontrar un empleo. Según un informe de la Oficina Económica del Presidente titulado ‘Inmigración y economía española: 1996-2006′, España obtuvo el año pasado un crecimiento cercano al 4%, en sintonía con el incremento constante de la población inmigrante, que en el año 2000 alcanzaba 0,9 millones. Además, la última Encuesta de Población Activa revela que la mitad de los nuevos empleos creados en los últimos cinco años (2,6 millones) han sido ocupados por inmigrantes y se estima que en 2005 los inmigrantes aportaron 23.402 millones de euros a las arcas públicas (2,6% del PIB) y originaron un gasto de 18.618 millones de euros (2,1% del PIB).

Por nacionalidad, los inmigrantes que residen en España proceden principalmente de Latinoamérica (40%), países de la Unión Europea (20%) y países africanos (17,8%). Las cuatro fuentes más importantes son Marruecos (13,7%), Ecuador (13%), Rumania (8,5%) y Colombia (7,3%). La investigadora del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones de la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) y profesora titular de Economía en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de esta universidad, Mercedes Fernández, confirma que todos estos colectivos “tienen importancia en la economía española por muchísimas cosas”, aunque reconoce que “en el mercado de trabajo, hoy por hoy, los inmigrantes son una mano de obra muy complementaria de la mano de obra española y ocupan puestos que los españoles no quieren”. El proceso de inmigración parece ser la causa de que el Producto Interior Bruto (PIB) haya crecido un 30% en la última década, un porcentaje que se eleva hasta el 50% si sólo se analizan los últimos cinco años. Otro efecto económico indirecto ha sido el incremento de la tasa de actividad gracias a la mayor presencia de empleadas del hogar. En concreto, más de un tercio de los 12 puntos que ha aumentado la tasa española de actividad femenina en la última década se explica por el fenómeno de la inmigración, ya que ha permitido a las mujeres trabajar fuera de casa.

“Por otra parte, hay que saber que los inmigrantes están flexibilizando muchísimo la economía porque trabajan mucho en la economía sumergida, no en actividades ilícitas como la prostitución o el tráfico de drogas, sino en actividades económicas que pueden ser lícitas, pero ‘no declaradas’

 

Tomado de econsumer, más información la podéis encontrar en la web.

Febrero 16, 2007 - Publicado por grupomisionesalmudevar | Blogroll | | No hay comentarios

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